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El juego Oculto

Por: jesusa cervantes,jenaro villamil,oswaldo zavala
Proceso No. 1549
Fecha:
2006-07-09

Las increíbles “curvas” del PREP y del conteo de votos por distrito no son los únicos indicios de una manipulación de datos electorales. El Consejo General prohibió que en el conteo distrital se abrieran paquetes electorales, a sabiendas de que el principal candidato opositor le apostaba a ese procedimiento para recuperar votos no contados o escamoteados a través del sistema informático.

Los tres instrumentos técnicos para dar certidumbre a la elección presidencial se “manipularon” en el Instituto Federal Electoral (IFE) para proclamar un triunfo anticipado del candidato presidencial del PAN, Felipe Calderón.

Al no darse a conocer la noche del 2 de julio el resultado del conteo rápido y al denunciar Andrés Manuel López Obrador las inconsistencias detectadas en el Programa de Resultados Electorales Preliminares, sólo quedaba en pie el cómputo en los consejos distritales, que deben ser autónomos.

Desde el 3 de julio, el IFE había ofrecido la percepción de que Calderón iba a la cabeza y éste ya se declaraba como virtual presidente electo. A la coalición Por el Bien de Todos sólo le quedaba un camino: demostrar en el computo distrital que su candidato había ganado. El procedimiento se inició a las ocho de la mañana del 5 de julio, pero la noche anterior había salido la circular 04 de la oficina de la Dirección Jurídica del IFE para los vocales distritales de todo el país. Era una orden para no permitir la apertura de paquetes por ninguna causa que no estuviera exactamente tipificada en la ley, ni siquiera para dar certeza al proceso.

La circular establece la mecánica que debía seguir el cómputo. Se les recordaba a los vocales los cuatro preceptos que fija el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe) en su artículo 247 para poder abrir los paquetes de boletas: si los resultados de las actas no coincidían; si se detectaban alteraciones evidentes en las actas; si no existía acta de escrutinio, y si el presidente del consejo no contaba con dicha acta.

El IFE suele hacer ese recordatorio a los 32 vocales ejecutivos, pero enfatiza que ellos por ser autónomos pueden determinar un conteo voto por voto si así lo acuerdan y a petición de algún representante de partido.

Sin embargo, durante la presidencia de Luis Carlos Ugalde, la Dirección Jurídica introdujo dos nuevos párrafos en su comunicado a los vocales. Ahí dice que “si existen errores evidentes en las actas, el Consejo Distrital correspondiente podrá acordar realizar nuevamente escrutinio y cómputo”, pero enseguida advierte que deben remitirse a las cuatro causales establecidas en el Cofipe.

A los vocales les extrañó la siguiente interpretación del IFE: “En este sentido, el escrutinio y cómputo de las boletas no procede bajo el argumento de transparentar o dar mayor certeza a los resultados, aludiendo a supuestas irregularidades presentadas durante la jornada electoral o durante el desarrollo de las actividades en las casillas”.

El documento, firmado por el director jurídico, Rolando de Lassé Cañas, y enviado a las 20 horas del 4 de julio, estuvo en consonancia con la afirmación que minutos antes hizo ante la prensa Luis Carlos Ugalde: “Los votos ya han sido contados” el día de la elección. Agregó que los paquetes sólo se abrirían por las cuatro causas ya mencionadas.

Presiones

Desde las primeras horas del 5 de julio, la coalición Por el Bien de Todos recibió quejas por las órdenes del IFE. A las 14 horas, Horacio Duarte, Jesús Ortega, Manuel Camacho Solís y Ricardo Monreal ofrecieron una conferencia de prensa para denunciar la cerrazón del instituto ante las demandas de abrir los paquetes, de los cuales en efecto estaban rescatando votos para su candidato presidencial.

Horacio Duarte, representante de la coalición ante el IFE, le pidió por escrito a Ugalde que decretara un receso en el conteo distrital para que el Consejo General dictara un acuerdo mediante el cual se permitiera sumar voto por voto. La respuesta no llegó y el cómputo nunca se detuvo.

Al analizar los documentos, el exconsejero electoral Jaime Cárdenas aseguró que Ugalde no sólo violaba la autonomía de los consejos distritales, sino que además no estaba respetando la Constitución, que en su artículo 41 establece que la función del instituto es dar “certeza” a los procesos electorales, incluyendo el caso del conteo de votos uno a uno.

No puede sino crear suspicacias el que no se haya dado a conocer el conteo rápido, y el comportamiento del PREP que siempre mantuvo a la cabeza a Felipe Calderón, mientras en el cómputo distrital el que punteó siempre fue López Obrador, argumenta Cárdenas.

“La prisa con que se llevó a cabo el cómputo es extraña, cuando en la propia elección presidencial de 2000 se concluyó en algunos distritos hasta el domingo, y lo mismo ocurrió en los comicios intermedios para renovar el Congreso de la Unión. Seguramente el Consejo General tuvo mucha presión del gobierno para que los resultados estuvieran en poco tiempo, para que se dieran antes de las movilizaciones de quienes sintieron que su voto no fue respetado, la presión en general de la sociedad”

Algunos consejeros distritales ya entablaron comunicación con el equipo jurídico de la coalición Por el Bien de Todos, y según información revelada a Proceso, muchos de ellos aseguraron que fueron presionados por miembros del PAN y desde las oficinas centrales del IFE para que apresuraran el conteo y no abrieran los paquetes electorales.

Estas quejas y la circular formarán parte de las pruebas que la coalición presentará ante el TEPJF para demandar la apertura de algunos paquetes electorales.

El conteo rápido que se daría a conocer a las 11 de la noche del 2 de julio y que finalmente sólo conocieron los consejeros esa noche, se decidió mantenerlo en secreto porque las diferencias entre el primer y segundo lugar eran muy estrechas.

El 3 de julio, los integrantes del Comité Técnico del conteo rápido dijeron en conferencia de prensa que su meta era tener “intervalos” de 95% de confiabilidad y que la diferencia entre los dos principales punteros fuera de al menos 0.6%. Al no cumplirse esto determinaron no dar a conocer su trabajo.

Lo extraño es que el 3 de julio entregaron una carpeta informativa en la que se establece un corte a las 22:15 horas del 2 de julio. En ella presentan las cifras del PREP a esa hora y de sus tres tipos métodos de estimación: PREP: PAN 36.4 y Coalición 35.41, la diferencia fue de 0.99%.

Claves de la manipulación

Expertos en estadística consultados por Proceso aseguran que tanto el PREP como el cómputo final fueron “manipulados sistemáticamente” desde el interior del IFE en contra de López Obrador. Consideran que sólo un nuevo conteo, voto por voto y con calculadora en mano, puede despejar las dudas, ya generalizadas.

La presunta manipulación del PREP y del cómputo distrital ocurrió en dos niveles:

1) El descuento sistemático de actas “inconsistentes” a favor de Calderón: uno a uno, miles de votos fueron desechados del cómputo del PREP en todos los estados, principalmente del sur del país, donde resultó evidente el triunfo de López Obrador. Ocurrió lo contrario en los estados del norte, en donde fue declarado ganador Felipe Calderón, según el cómputo distrital del IFE.

2) El establecimiento “artificial” de una correlación entre las dos tendencias de votación que recibieron López Obrador y Calderón, lo cual permitió al PREP y al cómputo distrital reportar incrementos o decrementos paralelos en los porcentajes de votaciones, pese a que las entidades del país varían en sus preferencias electorales. De acuerdo con los análisis, cada incremento en la votación favorable a López Obrador también lo recibía Calderón. Por ello, se establecieron en el registro de votos dos líneas paralelas que nunca se cruzaron.

Al omitir las actas inconsistentes, el conteo del PREP logró crear la “ilusión”, según los expertos consultados, de que Calderón siempre se había posicionado en ventaja, pues miles de sufragios a favor de López Obrador jamás fueron incluidos.

Sin embargo, ocurrió lo inverso en los datos que emanaron del cómputo final llevado a cabo por el IFE entre el miércoles 5 y jueves 6: fue López Obrador quien permaneció a la delantera prácticamente durante todo el conteo, tendencia que se revirtió al final del cómputo.

Hugo Almada Mireles, estadígrafo de la ONG Alianza Cívica, considera: “Es evidente la clara alteración sistemática del PREP. Este hecho requiere una investigación exhaustiva a partir de la cual se establezcan responsabilidades penales para los operadores de la manipulación”.

Por su parte, el doctor Jorge López, director del Departamento de Física de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP), advierte que un recuento fiable sólo es posible “fuera” de los sistemas electrónicos del IFE, que a su parecer han perdido toda credibilidad.

“Se tiene que ir paquete por paquete, a mano, con una calculadora y, de preferencia, voto por voto”, afirma en entrevista. “Es la única manera de lograr un resultado veraz, porque en el momento en que vuelvan a meter los datos en el sistema, ocurrirá de nuevo una manipulación”.

El “primer nivel de manipulación” fue detectado por Almada Mireles –quien también trabajó en el IFE– al comenzar su análisis después de que concluyó el conteo del PREP el lunes 3. Almada copió los resultados finales para la votación de presidente y senadores desde la página oficial del IFE en internet, alrededor de las 8:00 de la noche.

Se percató de que en todos los distritos había diferencias sustanciales entre los votos registrados para presidente y los emitidos para senadores. La diferencia, sin embargo, está lejos del azar. En todos los estados donde ganó López Obrador siempre hay menos votos para presidente que para senador. Sin embargo, en el caso de Calderón los votos para presidente siempre superan a los de senador en todos los estados con mayoría del PAN.

Almada presentó una tabla de todas las entidades del país, en la cual los estados del sur mantienen una diferencia negativa sistemática; en éstos, se registran miles de votos menos para presidente que para senadores. No obstante, en todos los estados del norte invariablemente son más reducidos los votos para senadores.

El especialista ordenó las cifras comenzando por el estado con el menor número de votos para presidente, en relación con los de senadores. La tabla termina, a la inversa, con el estado donde se registró el mayor número de votos para presidente y el menor para senadores. La diferencia se obtiene al comparar el total de votos que cada entidad recibió para presidente y senadores.

La tabla comienza y termina indicando la polarización política que arroja el resultado de las preferencias de los electores en el país. El conteo del PREP muestra que incluyó 96 mil 450 votos para presidente menos que para senadores en el estado de Tabasco, donde la popularidad de López Obrador es abrumadora. Sin embargo, en Nuevo León, donde el PAN obtuvo una mayoría de sufragios a su favor, se incluyeron 41 mil 290 más para presidente que para senadores. Los números negativos se transforman en positivos cuando la tabla avanza desde los estados del sur hacia los del centro y norte del país.

Conteo artificial

El “segundo nivel manipulación” fue estudiado por varios expertos en estadística. Uno de ellos es el doctor López, de UTEP, quien explica que el comportamiento del cómputo muestra una serie de “peculiaridades que no corresponden a datos de un proceso natural”. Se refiere al hecho de que los números de votación a favor de uno u otro candidato se mantuvieron en un movimiento de “espejo” en el que, conforme avanzaba el procesamiento de datos, los sufragios que recibían Calderón y López Obrador avanzaban paralelamente.

El profesor López utilizó el coeficiente de Pearson, fórmula mediante la cual se determina si dos variables varían juntas. Para comprobar que las dos variables muestran un comportamiento idéntico, el coeficiente debe ser igual a 1. Sin embargo, una relación de dependencia entre las dos variables puede constatarse a partir de un coeficiente de .80. El resultado del análisis del PREP fue de 0.999974, lo que revela que la información del PREP confería un número casi simétrico de votos a ambos candidatos, lo cual no es posible dadas las preferencias electorales en los estados del país.

Además, envió sus resultados a numerosos expertos de otras universidades y centros de investigación. Todos llegaron a la misma conclusión: el PREP utilizó un “algoritmo” –una secuencia finita de operaciones matemáticas para obtener un resultado específico– a favor de Calderón.

“Aparentemente, el algoritmo que operó en el conteo del PREP fue programado para dar a Calderón una abundante ventaja tempranera, y así forjar la impresión de triunfo y presionar al IFE a que lo declarara ganador”, escribió López en su reporte.

Al término del cómputo distrital, el profesor de UTEP realizó un segundo estudio, a partir del cual se percató de que el mismo método electrónico utilizado en el PREP fue aplicado para alterar la información del cómputo final. El coeficiente de Pearson esta vez fue de 0.997183, lo cual establece de nuevo un comportamiento artificial de las cifras favorables a Felipe Calderón o a Andrés Manuel López Obrador.


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