Conjunciones y la estrella de Belén

Publicado en: El Reto, 17-3-2000, Cd. Juárez, Chihuahua, México

Jorge A. López

Abril, mes del amor (?)

No se sabe con exactitud el origen del nombre del mes de abril, pero si le hacemos casos a algunos historiadores, abril, y no febrero, sería el mes del amor.  De acuerdo a esta teoría, abril recibió el nombre romano de Aprilis, en honor a Afrodita, la diosa griega del amor y la belleza, que mas tarde fue re-bautizada por los romanos como Venus.  Y aunque Venus, la brillante “estrella matutina,” aun se encuentra visible en nuestro cielo matutino, éste planeta no es el principal actor en el espectáculo celeste de este mes.

Conjunciones de planetas

Esta vez el papel protagónico en el cielo vespertino lo tendrán nuestra luna y tres planetas, quienes tendrán una romántica cita celeste en la primera semana del mes.  A partir del 2 de abril el planeta Júpiter brillará en el cielo del oeste como un faro.  Aunque no es una estrella real, brillará como tal produciendo un brillo intenso de color crema; búsquelo bajo en el oeste al anochecer.

Pero Júpiter no es el único planeta que aparecerá en esa región del cielo, arriba, a la izquierda, encontrará al dorado Saturno; y abajo, a la derecha, al anaranjado Marte.  A media semana, cuando Jupiter descienda un poco, Júpiter y Marte pasarán casi rozándose. Y para el seis de abril, la reunión de la Luna con los planetas será un hecho.  A Marte y Saturno se les acercaran Júpiter y la Luna produciendo un espectáculo digno de admirarse.

Esta casi-conjunción de "estrellas" se podrá ver al anochecer bajo en el cielo del oeste.  El puntito dorado a la derecha de la Luna es el planeta Saturno.  Debajo y a la derecha de la Luna, podrá encontrar al planeta más grande del sistema solar, Júpiter, que por brillar más que los demás planetas y estrellas será fácil de encontrar.  Y arriba a la derecha de Júpiter, estará el anaranjado Marte, el cual no es tan brillante como Júpíter.  Este espectáculo estará en cartelera una o dos noches más, pero con Marte moviendose un poco más por encima de Júpiter.

Después de estas presentaciones al principio de abril, la función cambiará de actores pues Júpiter y Saturno pasarán por detrás del Sol a primeros de mayo, para reaparecer en el cielo matutino, mientras que Marte seguirá alumbrando nuestro atardecer unas semanas más.  Sin embargo, la Luna continuará visitando estrellas - pero ahora si estrellas reales.

Mas conjunciones

A partir del 7 de abril, la Luna visitará a Aldebarán y a Betelguese, dos estrellas rojas. Al anochecer, Aldebarán estará encima y a la izquierda de la Luna.  Betelgeuse, por su lado, estará mas a la izquierda de Aldebarán.  A pesar de verse semejantes, estas estrellas son muy distintas, Aldebarán es el "Ojo" del toro en la constelación de Tauro mientras que Betelgeuse forma parte del cazador de Orion.

Aldebarán tiene un color rojo-anaranjado debido a que su temperatura es miles de grados menor que la de nuestro Sol.  Esto sucede a estrellas viejas (de varios miles de millones de años de edad) cuando se acercan al final de su vida.  Aldebaran continuará expandiéndose y enfriándose hasta que sus capas exteriores se escapen dejando tan sólo un pesado núcleo caliente.

Betelgeuse, por el contrario es mucho mayor que Aldebarán, pero como esta más lejos de nosotros (unas 20 veces más lejos que Aldebarán) se ve del mismo tamaño que Aldebarán.  Por su gran tamaño, Betelgeuse tendrá mayor producción de energía y una vida mucho más corta que Aldebarán. Igual que su vida, su muerte sera distinta a la de Aldebarán, pues se espera que explote como una supernova cualquier siglo de estos.  Al suceder esto será - por unos cuantos meses - el objeto más brillante de nuestro cielo, para dejar después tan solo un pesado núcleo denso, que pudiera llegar a convertirse en una estrella de neutrones o un agujero negro.

La estrella de Belén

Estas conjunciones de planetas y estrellas son muy comunes en nuestro cielo.  Y aunque no existe prueba alguna, los historiadores religiosos relacionan la "Estrella de Belén" con una de ellas.  Como éstas suceden tan a menudo, hay varias que podrían haber sido las que guiaran a los supuestos Reyes Magos, por ejemplo, la del año 7 AC que unió a Júpiter con Saturno, o la del 6 AC formada por Júpiter, Saturno y Marte, o la de Júpiter y Venus del 3 AC.

En fin, independientemente de las connotaciones religiosas o místicas, le invito a que disfrute el espectáculo que nuestro cielo nos ofrece en esta primera semana de abril.

 FIN

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